sábado, abril 15, 2006

PALABRAS SIN SENTIDO

¿Para qué quieren sentido las palabras que no son pronunciadas por ellas mismas?
Si ni siquiera se que decir.
Los zapatos llenos de arena, de quién sabe cuántos años.
Arena añeja de playas y caminos, roca molida y despedazada.
La mirada despejada, pero cuidado con el agua y el viento.
Si levanto la cabeza los ojos se me inundan de lluvia, fresca si estás conmigo y amarga tantas veces. El viento, ... el viento ... ¿cuándo me contará de ti?
Pero cumpliré mi promesa y aún arrastrándome por el cielo y corriendo por el mar, o ... tal vez caminando simplemente, llegaré hasta ti y tenderé mi mano por si quieres tomarla alguna vez. Así tal vez me muestres tu alma profunda y llena de ciencia y por fin pueda aprender algo de ti.
Hijo, aparta de mi este cáliz amargo.