viernes, mayo 19, 2006

A VECES

A veces, mientras menos espacio tengo, la distancia entre nosostros es más grande. Tan grande, que ni siquiera ese amor declarado con palabras pareciera alcanzarme. Las heridas son tan profundas, que duelen. No respiro, vomito y me ahogo, todo en silencio. Camino por la calle sin rumbo y sin ver a nadie, de pronto despierto y no se dónde estoy, son rostros desconocidos, todos iguales, como máscaras de la misma tienda. ¿Qué más venderá esa tienda? ¿Tendrá algunos viejos discos rayados, con algún te quiero, tan antiguo como aquellos verdaderos te quiero ya casi olvidados?

A veces, quiero descansar, quiero dormir con la paz de un niño acogido en los brazos de una verdadera madre. Entonces noto que para dormir debo despertar primero, y no se desde cuándo duermo, ni cuán profundo, ni dónde he dormido. Tantas calles sin llegar a ninguna parte.

¿Dónde se fueron aquellos proyectos que ibamos a construir?

A veces ...

Para ella, que a veces ...